frank_calle
Poeta que considera el portal su segunda casa
Una tarjeta encuentro dentro de un libro,
recordándome la página en que alguna vez
la lectura quedó detenida en el tiempo,
probablemente porque un nuevo libro,
un nuevo amor, llego a mis manos.
Pero no es una tarjeta cualquiera,
ni es un amor olvidado.
Tiene una breve dedicatoria,
fechada el 30 /9/2008,
el día que cumplí 60 años.
Fue enviada por mi hermana Dulce María
y al dorso, un fragmento de Bárbara Hall,
que es lapidario:
“A veces es agradable
recibir un abrazo inesperado
sin ningún motivo especial
sino tan solo porque alguien te ama”.
Un año después, en similar fecha,
la Dulce María falleció para todos.
Ya desde entonces estaba en grave estado,
y esa tarjeta, con los versos de Bárbara,
que por alguna causa dejé en aquel libro,
fue su último regalo.
Frank Calle (27/abril/2019)
recordándome la página en que alguna vez
la lectura quedó detenida en el tiempo,
probablemente porque un nuevo libro,
un nuevo amor, llego a mis manos.
Pero no es una tarjeta cualquiera,
ni es un amor olvidado.
Tiene una breve dedicatoria,
fechada el 30 /9/2008,
el día que cumplí 60 años.
Fue enviada por mi hermana Dulce María
y al dorso, un fragmento de Bárbara Hall,
que es lapidario:
“A veces es agradable
recibir un abrazo inesperado
sin ningún motivo especial
sino tan solo porque alguien te ama”.
Un año después, en similar fecha,
la Dulce María falleció para todos.
Ya desde entonces estaba en grave estado,
y esa tarjeta, con los versos de Bárbara,
que por alguna causa dejé en aquel libro,
fue su último regalo.
Frank Calle (27/abril/2019)