Jose Andrea Kastronovo
Poeta que considera el portal su segunda casa
El último viernes de mayo,
se veía lejano y ya lo estoy viviendo hoy,
me hace pensar en todo lo que ha pasado,
ésta nublada tarde en que ya no salió el sol.
Es un viernes húmedo y grisáceo,
pero no por ello es una tarde triste,
hoy quiero escribir un poema inesperado
para darle color a estas tardes grises.
Este es el último viernes de mayo,
atípico por ser nublado y con lluvia,
me recuerda lo que el mundo ha cambiado,
aunque nos siga iluminando la misma luna.
En este último viernes de mayo,
veo asomarse al primer lunes de junio,
hoy pienso en todo lo que no ha pasado,
y en todo a lo que no quiero guardarle más luto.