Maximiliano Gz. Rs.
Poeta recién llegado
A esta avenida de años vengo,
pasado siempre el umbral de tu alma.
Las casas que irradian nuestra historia:
pasado siempre el umbral de tu alma.
Las casas que irradian nuestra historia:
Esa tarde de las visperas de primavera,
me citaste a ese callejón muerto.
Mi reloj no mentia, ere la hora de la gloria.
me citaste a ese callejón muerto.
Mi reloj no mentia, ere la hora de la gloria.
Y como la luz por la mañana te vi venir,
lo primero en mi fuiste tu,
me ofreciste el indulto al rozar tus labios.
lo primero en mi fuiste tu,
me ofreciste el indulto al rozar tus labios.
Dulces labios, tu boca de fuego,
de esas llamas vivas, inflamable,
tu me tatuaste el signo de la muerte.
de esas llamas vivas, inflamable,
tu me tatuaste el signo de la muerte.
A ti llegue esa tarde, y la noche en que naci,
y como un niño te amo por darme vida.
Tu me haces vivir, en ti vivo, y en ti quiero morir.
y como un niño te amo por darme vida.
Tu me haces vivir, en ti vivo, y en ti quiero morir.
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