horacio caraballo
Poeta recién llegado
¿No ves que ha quedado tirada
en mi alma, esa lira rota;
que tocaba en noches de ensueño
sus cándidas notas?
¿No ves que ha quedado vagando,
en mi mente, esa fábula loca;
que palabra por palabra
veías salir de mi boca?
¿No ves en mi corazón perdido
esa caricia remota.?
¿No ves que mi boca te llama,
y las palabras en el viento rebotan?
¿No ves que sueña mi vida
con poder amar todas tus cosas?
¿No ves que mi mano afanosa
quisiera estrechar a la tuya de rosa?
¿No ves que tus ojos me miran,
cual divina paloma;
que tus cabellos parecen flores
de profundos aromas?
Si vieras que tu alma busca
a la mía que explota;
seríamos el uno para el otro,
como del agua, dos gotas.
en mi alma, esa lira rota;
que tocaba en noches de ensueño
sus cándidas notas?
¿No ves que ha quedado vagando,
en mi mente, esa fábula loca;
que palabra por palabra
veías salir de mi boca?
¿No ves en mi corazón perdido
esa caricia remota.?
¿No ves que mi boca te llama,
y las palabras en el viento rebotan?
¿No ves que sueña mi vida
con poder amar todas tus cosas?
¿No ves que mi mano afanosa
quisiera estrechar a la tuya de rosa?
¿No ves que tus ojos me miran,
cual divina paloma;
que tus cabellos parecen flores
de profundos aromas?
Si vieras que tu alma busca
a la mía que explota;
seríamos el uno para el otro,
como del agua, dos gotas.