salgomanzano
Poeta veterano en el portal
El vacío se ahonda,
hace manar la fuente salina
de la fuente amarga.
Siento que el abismo se hunde
cavando la brecha
en el suelo de los adentros,
cuya felicidad ¿adónde se ha ido?
¿Por qué me rehuye la dicha,
aun con las manos abiertas
al azul de las ilusiones?
Desde el orto hasta el ocaso
asoman los cuchillos,
cortando las ramas del Edén
que se planta:
las rosas rojas se tiñen de amarillo,
de los rosales caen los pétalos,
la luna no abraza
y el lucero no titila sobre las aguas
del Danubio Azul,
remando los sueños
de la barca.
Cuando ando las aceras,
cuando los pensares ruedan
por los adoquines,
me entra la llama
de otro tiempo:"éstos,Fabio, ay dolor...".
La pluma se queda quieta,
mas el sentimiento destila gotas
en el vaso de la soledad maldita.
-El Destino me ha cerrado la entrada
que buscaba;
el Destino me ha negado alcanzar la estrella
que miraba.
El Destino y yo: yo y el Destino:
rivales encontrados:
yo pido,él se niega-.
-salvador-
hace manar la fuente salina
de la fuente amarga.
Siento que el abismo se hunde
cavando la brecha
en el suelo de los adentros,
cuya felicidad ¿adónde se ha ido?
¿Por qué me rehuye la dicha,
aun con las manos abiertas
al azul de las ilusiones?
Desde el orto hasta el ocaso
asoman los cuchillos,
cortando las ramas del Edén
que se planta:
las rosas rojas se tiñen de amarillo,
de los rosales caen los pétalos,
la luna no abraza
y el lucero no titila sobre las aguas
del Danubio Azul,
remando los sueños
de la barca.
Cuando ando las aceras,
cuando los pensares ruedan
por los adoquines,
me entra la llama
de otro tiempo:"éstos,Fabio, ay dolor...".
La pluma se queda quieta,
mas el sentimiento destila gotas
en el vaso de la soledad maldita.
-El Destino me ha cerrado la entrada
que buscaba;
el Destino me ha negado alcanzar la estrella
que miraba.
El Destino y yo: yo y el Destino:
rivales encontrados:
yo pido,él se niega-.
-salvador-
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