Lope
Poeta adicto al portal
Anochece, como otras mil veces,
ni dorado ni azul profundo.
Ojos parlotean en vientos bravos,
inquietos, pensantes.
Se desgarra el cuadro de mi ventana,
las luces huyen del fugaz momento.
Cigarrillos flotantes, van de un lado a otro.
El vals de la noche suena,
pasos en búsqueda de la vida,
lentas voces surcan la oscuridad.
Llueven cenizas en mi patio,
intento cubrir mis lamentos
con el grisáceo desperdicio.
La noche sigue su línea,
lo mío es un buche infinito.
ni dorado ni azul profundo.
Ojos parlotean en vientos bravos,
inquietos, pensantes.
Se desgarra el cuadro de mi ventana,
las luces huyen del fugaz momento.
Cigarrillos flotantes, van de un lado a otro.
El vals de la noche suena,
pasos en búsqueda de la vida,
lentas voces surcan la oscuridad.
Llueven cenizas en mi patio,
intento cubrir mis lamentos
con el grisáceo desperdicio.
La noche sigue su línea,
lo mío es un buche infinito.