Víctor Mileo
Poeta adicto al portal
El aullido de la noche,
hace temblar los nombres de las calles.
El S.O.S entra malherido por los callejones del miedo y se oculta
entre las pizarras de los tejados
componiendo el absurdo cántico de la lluvia,
ella entra como intocable por los ojuelos de los críos que la desvisten de arriba a abajo
con sus miradas de deseo.
Su perfume húmedo mezclado con gotitas ebrias de sudor y lluvia se esparce denso por todo el local,pide silenciosa un batido, Don Pedro,(una bola de helado de vainilla y whisky)
y delicadamente con una pajita
absorbe el verano por ella.
Y espera a que sus 18 años se hagan oficiales.
Reservados todos los derechos©
hace temblar los nombres de las calles.
El S.O.S entra malherido por los callejones del miedo y se oculta
entre las pizarras de los tejados
componiendo el absurdo cántico de la lluvia,
ella entra como intocable por los ojuelos de los críos que la desvisten de arriba a abajo
con sus miradas de deseo.
Su perfume húmedo mezclado con gotitas ebrias de sudor y lluvia se esparce denso por todo el local,pide silenciosa un batido, Don Pedro,(una bola de helado de vainilla y whisky)
y delicadamente con una pajita
absorbe el verano por ella.
Y espera a que sus 18 años se hagan oficiales.
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