Entro por sus odios.
largo y meloso,
me incorporo
en ella como los miedos
Jugueteo con sus neuronas,
las muerdo y las confundo,
las pinto de verde dolencia
trastocando su razón con mi luto
Soy un silente comensal
y veo detrás de sus ojos
la alegría para hacerla lágrima,
para que en ella crezca el bosque frondoso
de la nostalgia
Ahora danzo por sus venas,
parasito yo,
parasito humano,
mundano y maligno,
parasito real y profano
al abrir la cripta del suicidio,
al servirle la prerrogativa del sacrificio
Sabe de mi existencia,
trata de erradicarme con sonrisas,
crear en mi falencias
con falacias hibridas
que dicen olvidar sus heridas
Llego al corazón,
tan rojo y carnal,
es el actor doloso
de las escenas sin pensar
Dentro de la esfera
incubo mi ser,
sucumbo al sueño,
y acuño mi evolución
Llegó la hora en este reloj sin tiempo,
rompo el capullo,
rompo su corazón,
nazco o renazco,
extiendo mis alas por su interior
ramificando mi razón,
inyectando por fin dolor
Ahora muero victorioso
porque es ella sufrimiento
y tiene el corazón roto