Ángel San Isidro
Poeta que considera el portal su segunda casa
EL VIAJERO
Inicié mi andar, en la suave alfombra
de mi casa familiar, ¡y núnca me perdí,
porque yo mísmo, íba dentro de mí,
cumplída la edad de soñar mi realidad,
marché tras la feliz soledad
una noche fresca, de un lúdico amanecer,
atravesándo el silencio de las calles
de una ciudad dormida,
y regada
por el agua de la madrugada,
irradiaba mi rostro alegría de aventura,
sin faltar el coraje, en la ligera carga,
de mi equipaje.
Autor: Ángel San Isidro
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