No rías.
Tus ojos matan.
Tus ojos dan vida y quieren.
Sean tuyos, cada sol que encuentre.
Cada blanca derrota.
Cada trono que conquiste.
Quijanos Molinos.
Sus vientos embriagan.
Duelen Gigantes,
locos,
tristes.
Es que a mi me sobran lenguas,
y me faltan versos.
Y tiemblo ronca sin encontrarlos.
Ni siquiera cerca.
Ni siquiera enteros.
Entonces caigo,
y el vicio muerde.
Y desploma la noche.
Y endurece la sangre.
Como vírgenes de barro,
sus venas son raíces.
De eso todo tan pobre.
De eso que envejese y sueña nacer.
Asi que no rías.
Que tus ojos matan.
Que yo muero por vida.
Y quiero.
EZRA
Tus ojos matan.
Tus ojos dan vida y quieren.
Sean tuyos, cada sol que encuentre.
Cada blanca derrota.
Cada trono que conquiste.
Quijanos Molinos.
Sus vientos embriagan.
Duelen Gigantes,
locos,
tristes.
Es que a mi me sobran lenguas,
y me faltan versos.
Y tiemblo ronca sin encontrarlos.
Ni siquiera cerca.
Ni siquiera enteros.
Entonces caigo,
y el vicio muerde.
Y desploma la noche.
Y endurece la sangre.
Como vírgenes de barro,
sus venas son raíces.
De eso todo tan pobre.
De eso que envejese y sueña nacer.
Asi que no rías.
Que tus ojos matan.
Que yo muero por vida.
Y quiero.
EZRA
Última edición: