Andysdarling
Poeta asiduo al portal
Mi corazón sonríe pensando en tí, cálida sonrisa que en alas de mi fantasía a tus brazos vuela a buscar tus quehaceres de hombre que consuelo dan a mis afanes de hembra.
Y recuerdo el dulce látigo de seda, tus caricias, que hermosos dibujos crean, cuando escogen la habilidad del reptil para escalar los muros de mi muda fortaleza conquistándola asi, como quien pasea por su jardín una soleada tarde de un domingo cualquiera.
Tu beso robado, perro de presa que no suelta su lazo hasta conseguir del sentimiento la rendición y la entrega, gritos callados que tus besos me arrancan, canción de delicias y éxtasis.
La descarada invasión de mi cuerpo, olvidado anhelo que tú despiertas. . . Mi plaza fuerte tomas, avezado cruzado en asedios y asaltos, y al fin me entrego a tí, dolor de rendición, placer de ser tomada, y la Artemisa que en mí vive se convierte en mujer y se siente derrotada.
Y recuerdo el dulce látigo de seda, tus caricias, que hermosos dibujos crean, cuando escogen la habilidad del reptil para escalar los muros de mi muda fortaleza conquistándola asi, como quien pasea por su jardín una soleada tarde de un domingo cualquiera.
Tu beso robado, perro de presa que no suelta su lazo hasta conseguir del sentimiento la rendición y la entrega, gritos callados que tus besos me arrancan, canción de delicias y éxtasis.
La descarada invasión de mi cuerpo, olvidado anhelo que tú despiertas. . . Mi plaza fuerte tomas, avezado cruzado en asedios y asaltos, y al fin me entrego a tí, dolor de rendición, placer de ser tomada, y la Artemisa que en mí vive se convierte en mujer y se siente derrotada.