La Corporación
Poeta veterano
Desde el Evaristo Corumelo
pugnando por la intensidad lírica,
no sé si entenderán algún día el neoromanticismo.
El amor inquieto
es una golondrina que canta como Bécquer,
rimas que hoy son referencia,
neoromanticismo revoltoso;
pero las golondrinas han evolucionado
lo vaticinó Darwin
otro borracho que dijo la verdad:
¡Crece un carajo según la devoción!
¿Alguien puede cuestionar eso?
Hoy las golondrinas se han sofisticado
y piden cien dólares por cantarlas
y visten trajes de cristian dior
y perfumes de roches
y saben hablar cuatro idiomas
y son modelos, actrices
¡tan ricas esas cabronas!
Se me parte el alma cada vez que las pienso,
su infelicidad
les busco huecos en la imaginación
y me masturbo pensando en ellas.
Por eso pago putas análogas
para sufrir hambre el resto del mes
¡Qué bien las cantaba Bécquer!
Y el marqués de Santillana y Neruda y Boucosqui,
porque el cabrón también era un puto romántico
¡no os engañéis!
Muchos piensan que el viejo
no tenía sensibilidad porque lo vieron ebrio,
trincando dos litros de vino
en esas entrevistas estúpidas.
El viejo que no era rico ni tonto
aprovechaba para reírse de los estúpidos
para pedir en su habitación putas jóvenes y borrachas
a las que sorbar la carne
y el coño con esa lengua de lija que las hacía felices
más que esos hijosdeputa que las maltratan
por cinco mil dólares
y nunca se las follan decentemente
porque no invitan a vino
y no son capaces de hacer un miserable poema
en su honor, es de caballeros
dedicar dos palabras en la despedida
porque el viejo, digan lo que digan,
él,
siempre fué un romántico.
elPrior
pugnando por la intensidad lírica,
no sé si entenderán algún día el neoromanticismo.
El amor inquieto
es una golondrina que canta como Bécquer,
rimas que hoy son referencia,
neoromanticismo revoltoso;
pero las golondrinas han evolucionado
lo vaticinó Darwin
otro borracho que dijo la verdad:
¡Crece un carajo según la devoción!
¿Alguien puede cuestionar eso?
Hoy las golondrinas se han sofisticado
y piden cien dólares por cantarlas
y visten trajes de cristian dior
y perfumes de roches
y saben hablar cuatro idiomas
y son modelos, actrices
¡tan ricas esas cabronas!
Se me parte el alma cada vez que las pienso,
su infelicidad
les busco huecos en la imaginación
y me masturbo pensando en ellas.
Por eso pago putas análogas
para sufrir hambre el resto del mes
¡Qué bien las cantaba Bécquer!
Y el marqués de Santillana y Neruda y Boucosqui,
porque el cabrón también era un puto romántico
¡no os engañéis!
Muchos piensan que el viejo
no tenía sensibilidad porque lo vieron ebrio,
trincando dos litros de vino
en esas entrevistas estúpidas.
El viejo que no era rico ni tonto
aprovechaba para reírse de los estúpidos
para pedir en su habitación putas jóvenes y borrachas
a las que sorbar la carne
y el coño con esa lengua de lija que las hacía felices
más que esos hijosdeputa que las maltratan
por cinco mil dólares
y nunca se las follan decentemente
porque no invitan a vino
y no son capaces de hacer un miserable poema
en su honor, es de caballeros
dedicar dos palabras en la despedida
porque el viejo, digan lo que digan,
él,
siempre fué un romántico.
elPrior
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