Ángel San Isidro
Poeta que considera el portal su segunda casa
El Viejo Soñador
Durante mi juventud siempre fui un soñador,
y un ingenuo que ejercía de buena persona con toda
la gente con la que mantenía relaciones de amistad,
pero también pensaba que no estaba del todo cuerdo
porque vivía y soñaba en una locura juvenil constante,
misteriosa e indescifrable;
Ahora con el paso de los años me he dado cuenta,
de que era una persona muy buena y muy normal
y la gran mayoría de las veces...un ser entrañable,
porque también en la actualidad y de mayor creo
con certeza sin apenas equivocarme si digo que aún
sigo siendo la misma persona que era en mi juventud,
salvo que en la actualidad sólo soy un viejo soñador
y además escribo muchos poemas de amor y algunos,
relatos cortos;
Aunque...
debo de reconocer que a veces me irrito,
cuando considero que alguna persona
no hace o dice con la suficiente y sincera
firmeza lo que yo espero de ella,
para encontrarme con el mal o el buen genio
que nunca me ha faltado ni ahora ni pasada la
juventud porque sigo siendo la misma persona,
rebelde buena y adorable que no se casaba con
casi nadie para el que me lea o relea mis escritos,
seguro podrá comprobar que existe mucha gente
que bien me conocen porque es sinceridad que casi,
todas ellas lo podrán...confirmar.
Durante mi juventud siempre fui un soñador,
y un ingenuo que ejercía de buena persona con toda
la gente con la que mantenía relaciones de amistad,
pero también pensaba que no estaba del todo cuerdo
porque vivía y soñaba en una locura juvenil constante,
misteriosa e indescifrable;
Ahora con el paso de los años me he dado cuenta,
de que era una persona muy buena y muy normal
y la gran mayoría de las veces...un ser entrañable,
porque también en la actualidad y de mayor creo
con certeza sin apenas equivocarme si digo que aún
sigo siendo la misma persona que era en mi juventud,
salvo que en la actualidad sólo soy un viejo soñador
y además escribo muchos poemas de amor y algunos,
relatos cortos;
Aunque...
debo de reconocer que a veces me irrito,
cuando considero que alguna persona
no hace o dice con la suficiente y sincera
firmeza lo que yo espero de ella,
para encontrarme con el mal o el buen genio
que nunca me ha faltado ni ahora ni pasada la
juventud porque sigo siendo la misma persona,
rebelde buena y adorable que no se casaba con
casi nadie para el que me lea o relea mis escritos,
seguro podrá comprobar que existe mucha gente
que bien me conocen porque es sinceridad que casi,
todas ellas lo podrán...confirmar.