Alejandro Leza
Poeta recién llegado
El lienzo palidece,
llora los recuerdos
y maldice a quien lo deje;
suspira los momentos,
remonta los deseos,
agita los colores
cuando el verano desfallece.
Ese lienzo llora,
escurre los pecados
que corroen ya su vientre,
escucha sus reclamos
y se muere al esconderse.
Ese lienzo añora
el suspiro breve
cuando refulgía tan valiente;
cuando leche en oro
lo bañaba desde siempre.
¡Este lienzo extraña el bastidor!
La paleta y los pinceles,
pero sobre todo,
al artista... al pintor.
llora los recuerdos
y maldice a quien lo deje;
suspira los momentos,
remonta los deseos,
agita los colores
cuando el verano desfallece.
Ese lienzo llora,
escurre los pecados
que corroen ya su vientre,
escucha sus reclamos
y se muere al esconderse.
Ese lienzo añora
el suspiro breve
cuando refulgía tan valiente;
cuando leche en oro
lo bañaba desde siempre.
¡Este lienzo extraña el bastidor!
La paleta y los pinceles,
pero sobre todo,
al artista... al pintor.
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