Ángel San Isidro
Poeta que considera el portal su segunda casa
El Viento
El alba es prisionero de mis deseos,
y tus manos son el aire, que acarician al viento;
No mires de soslayo al viento
que este viento se revolverá en el aire,
sin sentimientos,
que yo soy la estela del viento
y tú eres, la vorágine del sentimiento;
No persigas al maltrecho viento
entre los vaivenes del prodigioso tiempo,
que este nunca habrá de pararse en la vereda
para escuchar tus lamentos;
Deja al viento circular entre las flores
de las nuevas primaveras sedientas de amor
de las enamoradas y tiernas sensaciones;
El viento,
siempre viaja a una velocidad increíble
con nuestros amigables y maravillosos versos,
que casi nunca acaban por comprender
a la estela de los sueños, y al cándido amanecer.
Autor: Ángel San Isidro
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