pablo barattini
Poeta asiduo al portal
¡Rudo golpe en el alma
ver partir a su compañera!
mil años vivieron juntos
dos mil el lleva de pena.
Como una sombra vestida
camina por la vereda,
todos los perros al verle
callan ladridos y quejas
y por respeto a aquél viejo
cabeza agacha se alejan.
Pájaros entonan salmos
y arcángeles de la tierra
piden a Dios por su alma,
ésa que lleva en pena.
Vino a extraviar la razón
el día en que ella se fuera
y así, camina y camina
buscando por cielo y tierra
a quién pueda escucharle
la vieja y mala nueva,
que va repitiendo por años,
¡Se murió mi compañera!.
El pobre viejo camina,
camina y camina sus penas,
bajo el sombrero gris
que amarga tristeza lleva
y en monólogo repite,
se murió,
se murió mi compañera.
ver partir a su compañera!
mil años vivieron juntos
dos mil el lleva de pena.
Como una sombra vestida
camina por la vereda,
todos los perros al verle
callan ladridos y quejas
y por respeto a aquél viejo
cabeza agacha se alejan.
Pájaros entonan salmos
y arcángeles de la tierra
piden a Dios por su alma,
ésa que lleva en pena.
Vino a extraviar la razón
el día en que ella se fuera
y así, camina y camina
buscando por cielo y tierra
a quién pueda escucharle
la vieja y mala nueva,
que va repitiendo por años,
¡Se murió mi compañera!.
El pobre viejo camina,
camina y camina sus penas,
bajo el sombrero gris
que amarga tristeza lleva
y en monólogo repite,
se murió,
se murió mi compañera.