Alonso Vicent
Poeta veterano en el portal
LA LIBERTAD BAJO ARRESTO
La libertad, bajo arresto,
vagabundea estrecheces;
es rehén de la estrategia
de los presidios ajenos.
La libertad es un reto,
una utopía en la mente
y en el cuerpo una tensión
dispuesta a emprender el vuelo.
La libertad es tu suelo,
es la huella de tus pasos
imaginando que vuelas
día y noche bajo el cielo.
La libertad tiene un precio
si sigues siendo solvente.
Aunque no te libres nunca,
te va ofreciendo un sustento.
La libertad es deseo,
la libertad no te espera,
la libertad pasa y sigue
su camino y tu desvelo.
LIBRE TE QUIERO
Libre te quiero
en un compartido espacio;
libre me quiero
entre tus vuelos
que son proyectos alados.
Preso me tienes por libre.
El instante es un remanso
que en la tormenta decide
dejarse o sigue
entre sombras caminando.
Son los barrotes de un preso
solo el marco de un jardín
que al rebasar cobra un precio...
Y fue entre pagos y riesgos
que llegamos hasta aquí.
EPITAFIO
Aquí yace un fantasma amigo mío,
murió en la cárcel de su propio cuerpo.
Desde entonces reside en el Olimpo
como un antiguo dios venido a menos.
Tuvo momentos de dudosa gloria:
fue un referente, una ilusión, un bulo,
un sálvese quien pueda de la noria
del tiempo y el espacio de este mundo.
Fue tan solo un vuelo
libre y testarudo.
La libertad, bajo arresto,
vagabundea estrecheces;
es rehén de la estrategia
de los presidios ajenos.
La libertad es un reto,
una utopía en la mente
y en el cuerpo una tensión
dispuesta a emprender el vuelo.
La libertad es tu suelo,
es la huella de tus pasos
imaginando que vuelas
día y noche bajo el cielo.
La libertad tiene un precio
si sigues siendo solvente.
Aunque no te libres nunca,
te va ofreciendo un sustento.
La libertad es deseo,
la libertad no te espera,
la libertad pasa y sigue
su camino y tu desvelo.
LIBRE TE QUIERO
Libre te quiero
en un compartido espacio;
libre me quiero
entre tus vuelos
que son proyectos alados.
Preso me tienes por libre.
El instante es un remanso
que en la tormenta decide
dejarse o sigue
entre sombras caminando.
Son los barrotes de un preso
solo el marco de un jardín
que al rebasar cobra un precio...
Y fue entre pagos y riesgos
que llegamos hasta aquí.
EPITAFIO
Aquí yace un fantasma amigo mío,
murió en la cárcel de su propio cuerpo.
Desde entonces reside en el Olimpo
como un antiguo dios venido a menos.
Tuvo momentos de dudosa gloria:
fue un referente, una ilusión, un bulo,
un sálvese quien pueda de la noria
del tiempo y el espacio de este mundo.
Fue tan solo un vuelo
libre y testarudo.
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