Pablo Beneventano
Poeta recién llegado
Majestuoso príncipe de las nubes,
dueño de las alturas;
vuela el Cóndor andino
poblándose de divinidad.
Su fealdad lo hace
increíblemente
imponente;
su vuelo peligrosamente
hermoso.
Dueño de los picos andinos,
de los soles, de las banderas,
de los escudos de guerra;
de los vientos fríos, cálidos,
de las regiones en donde las montañas
se convierten en dioses.
Es el Cóndor,
búsqueda de horizonte sin límite,
centinela incansable
de la libertad y el orden
poderío y grandeza
en el escudo del Ecuador.
Es un pequeño
homenaje para tan maravillosa ave
que se posa en la cima de mis sentidos
dándome fuerza y valor
para mi vuelo de Cóndor.
dueño de las alturas;
vuela el Cóndor andino
poblándose de divinidad.
Su fealdad lo hace
increíblemente
imponente;
su vuelo peligrosamente
hermoso.
Dueño de los picos andinos,
de los soles, de las banderas,
de los escudos de guerra;
de los vientos fríos, cálidos,
de las regiones en donde las montañas
se convierten en dioses.
Es el Cóndor,
búsqueda de horizonte sin límite,
centinela incansable
de la libertad y el orden
poderío y grandeza
en el escudo del Ecuador.
Es un pequeño
homenaje para tan maravillosa ave
que se posa en la cima de mis sentidos
dándome fuerza y valor
para mi vuelo de Cóndor.