Nostálgico y delicado poema dejas, amigo. Una amalgama de ternura y sensibilidad, donde cada una de las estrofas se bañan de melancolía y esperanza.
Un abrazo.
Así es María, sobre todo en la esperanza que nunca se ha de perder.
Muchas gracias por acompañarme con tus bellas palabras y siempre grata presencia.
Un abrazo