ELEGÍA A LOS COLORES DEL LUTO
(Homenaje a Don Antonio Machado)
Desde el caleidoscopio roto
del amor que se termina
manan lágrimas o esquirlas
que siembran de otoño el alma.
Lágrimas de ojos ya acostumbrados
al dolor y al abandono,
esquirlas de un nuevo corazón roto,
lluvia sois de pequeñas muertes laboriosas
que celan, en equívoco carnaval,
el suelo donde crecen
los mismos árboles que retienen su memoria.
“Grabadas iniciales que son nombres
de enamorados, cifras que son fechas.”
lloró en su verso el poeta.
Viejos chopos de ribera, olmos frondosos:
lápidas efímeras, cenotafios suntuosos
para esos amores idos.
Ese llanto multicolor que ahora contemplo
esparcido en tan armonioso caos,
metáfora es de mis latidos que fueron,
de las muertes de tantos de mis amores
que brillaron como auroras
preñadas ya de su ocaso.
“Álamos de las márgenes del Duero”,
en vuestro recorrido breve
entre la tierra y el cielo
dejáis en el barro este luminoso duelo
y lleváis a las alturas
los despojos de un “te quiero.”
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