Elegía en el alma
¡Siempre vivirás en mí!
Por no encontrar alivio al sufrimiento,
te fuiste al otro lado sin demora
donde el mal de la carne se despoja
y halla paz el agonizante cuerpo.
Tu partida es dolor que no libera,
pesar que de la mente no se borra,
un eco en cada verso que te nombra;
un adiós sin consuelo en mi existencia.
Para aplacar el recuerdo opresivo
hice de mi corazón tu sepulcro.
Mi alma se consume en lo profundo
¡Búscame al otro lado del camino!
Te evoco con fervor en el silencio
y vuelas a mi lado como sombras;
mi eterno recuerdo de amor sincero.
Marlene.
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