Pablo Antuña
Poeta recién llegado
Cuartetos de versos blancos y métrica irregular de estrofa en estrofa.
Sórdidos y miserables siempre fuimos
Nuestra desdicha radica en esta vida
Esta vida hecha de muerte y esperanza
Esperanza que prolonga esta condena
Nuestra existencia es solo el paréntesis
Entre dos inopinadas, vanas fechas
Una abre la odiosa puerta y la otra
Nos libera de pesada atadura
Somos como aquel rebaño por los campos
Que sin pastor que oriente se dirige
Al matadero que inmóvil las espera
Con su arma de ejecución lista y afilada
Por el camino vamos viendo luces
Y éstas nos encandilan, nos confunden
No encontramos respuesta a ese enigma
¡Padre! ¡Por qué nos has abandonado!
Huérfanos somos, huérfanos seremos
Nuestros hermanos muertos, nuestra madre
Ignominiosamente amordazada
Y nuestro padre tácito se calla
Ven a mí, ven a mí glorioso bálsamo
No puedo seguir más este camino
Por favor ponle un fin a ésta agonía
Quítame el dolor, quítame la vida
Sórdidos y miserables siempre fuimos
Nuestra desdicha radica en esta vida
Esta vida hecha de muerte y esperanza
Esperanza que prolonga esta condena
Nuestra existencia es solo el paréntesis
Entre dos inopinadas, vanas fechas
Una abre la odiosa puerta y la otra
Nos libera de pesada atadura
Somos como aquel rebaño por los campos
Que sin pastor que oriente se dirige
Al matadero que inmóvil las espera
Con su arma de ejecución lista y afilada
Por el camino vamos viendo luces
Y éstas nos encandilan, nos confunden
No encontramos respuesta a ese enigma
¡Padre! ¡Por qué nos has abandonado!
Huérfanos somos, huérfanos seremos
Nuestros hermanos muertos, nuestra madre
Ignominiosamente amordazada
Y nuestro padre tácito se calla
Ven a mí, ven a mí glorioso bálsamo
No puedo seguir más este camino
Por favor ponle un fin a ésta agonía
Quítame el dolor, quítame la vida