Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Su nombre rima con la arena,
su vida con querer ser feliz,
en el barrio todos la llaman Elena
y sonríe, aunque el cielo sea gris.
Tuvo un amor que iba a quererla para siempre,
que le prometió hacerla sentir querida,
pero el amor se fue esfumando lentamente
y cada beso se convirtió en herida.
Aprendió a no creer más en amores,
a no ser dependiente de la vida,
dicen que aprendió de sus errores
y es hoy una mujer más aguerrida.
Para bien tira la vida las bolas curvas,
para bien se acaban las horas cada día,
hasta el amor podrido deja frutas
para quien sabe distinguir en la agonía.
Tuvo un amor que iba a quererla para siempre,
pero el para siempre, acaba pronto,
todo pasa y pasa que de repente
nos cambia la tarde y ya no estamos rotos.
Su nombre rima con la arena,
sus sueños pueden más que sus fantasmas,
parece que sigue siendo Elena,
pero ahora es Batichica en sus batallas.
su vida con querer ser feliz,
en el barrio todos la llaman Elena
y sonríe, aunque el cielo sea gris.
Tuvo un amor que iba a quererla para siempre,
que le prometió hacerla sentir querida,
pero el amor se fue esfumando lentamente
y cada beso se convirtió en herida.
Aprendió a no creer más en amores,
a no ser dependiente de la vida,
dicen que aprendió de sus errores
y es hoy una mujer más aguerrida.
Para bien tira la vida las bolas curvas,
para bien se acaban las horas cada día,
hasta el amor podrido deja frutas
para quien sabe distinguir en la agonía.
Tuvo un amor que iba a quererla para siempre,
pero el para siempre, acaba pronto,
todo pasa y pasa que de repente
nos cambia la tarde y ya no estamos rotos.
Su nombre rima con la arena,
sus sueños pueden más que sus fantasmas,
parece que sigue siendo Elena,
pero ahora es Batichica en sus batallas.