No puedo dejar de amarte
Tu noche rutilante
busca el fuero crepuscular
Y me bautiza en el instante
-elipse de ambrosía-
en que mi Luna danzante
accede a tu sideral sinfonía
La conjunción de pieles astrales
-fusión de cristales-
filtra el arco del viento
transportándome
al edén de tu aliento
Me deslizo
-arroyo de luz-;
mimetizo con tu suelo azul
Mis dedos diluidos
con el rocío de tu silencio
-almendral de mi saliva-
permiten que multipliquen las estrellas
y un nuevo firmamento
esparce nuestras huellas
al infinito abierto que nos espera