Elisalle
Poetisa
En uno de esos impasses de la vida, tuvo enfrente un computador. ¿Podría a su edad aprender a utilizar este aparato? y ¿en qué y para qué? No sabía cómo abrir, cómo empezar a trabajar en un edificio nuevo que no tenía una entrada a la vista, ni a la vuelta, ni más allá. -¿Hija, será que puedes un correo?. Los hijos, a veces, tienen mucha prisa y nacieron dominando los teléfonos, las máquinas, todas estas cosas que no eran de su siglo. Así fue. -Mami, está listo. No había otra opción de apodo porque tu nombre está ocupado. -¿Elisalle? ¿Qué significa? Nada, no le gusta, pero la hija ya se había marchado. Lo miraba desde lejos, no era su nombre ¿quién tiene derecho a no permitir su nombre? Claro, todo es muy diferente y sin estar nada convencida, entró al mundo de Internet, la Elisalle. Sería infinito contar que este mundo fue demasiado cruel, malo, déspota, ingrato, poco amable con la recién llegada y más encima, ella era ignorante e ingenua. Empezó a escribir una básica poesía, demasiado y de eso se da cuenta cada vez que relee sus escritos de entonces, pero a la gente le gustaba. Estaban marcados de mucha tristeza. Esa fue la manera de su reencuentro con ella, algo que llevaba en los genes. Eran novelas y dramas, pero a Elisalle la gente la quería y así, de este modo, empezaron sus viajes fuera de su país. Todo iba bien, hasta que alguien empezó a seguirla en estas redes. No supo. Estaba ajena a todo esto, además que no tenía idea que en este mundo virtual "hay que nacer de nuevo para ser parte de él". Jackearon sus correos muchas veces porque sus claves eran sencillas, no era avispada para crearlas. Fue así como alguien se hizo pasar por ella para echar abajo todos los castillos que había empezado a construir. Se hizo pasar por ella para jugar con sus palabras y disfrazarlas de espanto, llevando mensajes a sus conocidos como si fueran suyos. Hubo una tentativa de terminar con la vida porque era demasiado el acoso y las injusticias para alguien que solo deseaba escribir. Ganó la vida y no quiso salir de la virtualidad, porque si bien es cierto que sufría, también hubo tiempos de mucha felicidad y cada escalón era logrado a base de sufrimientos y miedo. Miedo grande a algo que desconocía. A alguien que se ocultaba en la penumbra y no había forma de desenmascararlo, ni la Justicia pudo. No obstante, pensaba que algún día podría dominar este espacio tan extraño del que ya era parte. En el que le impugnaban muchos amores, amantes, leían sus mensajes, rebotaban en ella porque no era fácil. Así fue haciéndose conocida para bien y para mal, pero sus versos jamás temieron y enfrentaron cada problema y cada vez con más soltura al cabo de unos años. Elisalle, era Elisalle, con todas las ventajas, con todas las pérdidas. Con todos los conocidos, con los amigos que la vida le permite conocer por esas salidas a Encuentros Poéticos, en donde le pagaban estadía. Elisalle, empieza a avivarse y no importa quién lea hoy porque en este mundo virtual "hay que aprender a vivir y a defenderse de quién no se puede ver". El apodo se fue alejando, aunque tenía no tenía arrugas se puso viejo, cansado y por fin, su dueña pudo tomar su nombre, el propio, el que le dieron sus padres, pero algo había sucedido en esos años de caminar juntas. Empezó a amar, no sabe en qué momento, ese nick que le hicieron con pocas ganas y a quién hoy, debe su trayectoria en la Internet. Elisalle descansa, pero no ha muerto ni morirá jamás porque fue quien se llevó la parte difícil de todo este trabajo por más de una década, el trabajo feo, el sucio, el que le ensuciaron, por eso hoy, María.
María Margarita
23/10/2015
Chile
“Todos los derechos Reservados.
Prohibida su reproducción parcial
y/o total por cualquier medio”
@
Propiedad Intelectual <propiedad.intelectual@dibam.cl
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