salgomanzano
Poeta veterano en el portal
Desnudo,tú;
en transparencias,yo.
Cojo tu clavel encendido,
la piel deslizo,
lo entro suavemente en mi rosa.
Empujas -grito de placer-,
sigues empujando -grito más alto-.
Muerdes mis labios
-bocas encabritadas-.
Te aprieto.
Sale, entra tu clavel
en la alcoba de rosa abierta...:
se ensancha
la puerta,
se alarga
la hondura...
Del clítoris el capuchón
siento que se desnuda
-se yergue el brote-.
Lo rozas con el glande
de tu clavel enardecido
-estremecido sobresale-.
Entras más adentro -cuán alto grito-,
mis paredes róseas
se aprietan a tu miembro
-notan sus movimientos-.
Sus embestidas me desmayan...
Fuertemente con rabia
te estrujo
queriendo.
Me acaricias el pecho.
Mi piel se eriza,
se erizan los pezones,
el pubis se levanta,
siento que el río corre...
Tal es la dicha,
que te araño, que te muerdo.
(Soy ¡cuán dichosa:
he tenido un orgasmo,
ha florecido
mi huerto...!)
-salvador-
en transparencias,yo.
Cojo tu clavel encendido,
la piel deslizo,
lo entro suavemente en mi rosa.
Empujas -grito de placer-,
sigues empujando -grito más alto-.
Muerdes mis labios
-bocas encabritadas-.
Te aprieto.
Sale, entra tu clavel
en la alcoba de rosa abierta...:
se ensancha
la puerta,
se alarga
la hondura...
Del clítoris el capuchón
siento que se desnuda
-se yergue el brote-.
Lo rozas con el glande
de tu clavel enardecido
-estremecido sobresale-.
Entras más adentro -cuán alto grito-,
mis paredes róseas
se aprietan a tu miembro
-notan sus movimientos-.
Sus embestidas me desmayan...
Fuertemente con rabia
te estrujo
queriendo.
Me acaricias el pecho.
Mi piel se eriza,
se erizan los pezones,
el pubis se levanta,
siento que el río corre...
Tal es la dicha,
que te araño, que te muerdo.
(Soy ¡cuán dichosa:
he tenido un orgasmo,
ha florecido
mi huerto...!)
-salvador-
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