Ella ama la oscuridad

Kein Williams

Poeta fiel al portal
En lo oscuro y profundo del abismo infernal,
reside una criatura, una demonio sin igual.
Con piel pálida y ojos de fuego enmarcados,
sus labios son una sonrisa de tormentos desatados.

Ella ama la oscuridad, su hogar y su reino,
donde se nutre del miedo, del sufrimiento y el despeño.
Un ser retorcido, de garras afiladas y piel marchita,
siembra el terror en los corazones con cada caricia.

Con paso sigiloso, acecha a su presa en la noche,
susurra pesadillas, pervierte sus sueños con derroche.
Se desliza entre los rincones y las sombras sin tregua,
consumiendo la esperanza, dejando almas en pena.

La mente es su campo de batalla, donde siembra la demencia,
cosecha la angustia y la desesperación con paciencia.
Susurra palabras malditas, sembrando dudas y temor,
el protagonista se consume, presa de su falso esplendor.

Aquel que la sufre siente su presencia, una presión asfixiante,
los latidos acelerados, el sudor frío, lo desconcertante.
El miedo se adhiere a su ser como una sombra insaciable,
sin escapatoria, solo queda enfrentar lo inenarrable.

Pero el final no está escrito, el desenlace no se revela,
la historia continúa, en un abismo donde la realidad se desvela.
El protagonista lucha contra sus propios demonios internos,
quizás encuentra la salvación, o se hunde en abismos eternos.

Así, la demonio persiste en su juego perverso y siniestro,
mientras las sombras se alargan y el terror se torna maestro.
En la oscuridad se oculta, esperando a su próxima presa,
"Ella ama la oscuridad", su leyenda se expande y no cesa.

La prosa se entrelaza, como las telas de un laberinto,
misterios que se revelan y verdades que se ocultan con tintos.
Como Borges, buscamos en los abismos de la mente humana,
donde se entremezclan lo real y lo imaginario, la vida y la muerte emana.

Así concluye este relato de horror demoníaco sin final cerrado,
donde el protagonista busca su destino, ¡su destino anhelado!
La demonio acecha en la oscuridad, esperando su siguiente víctima,
en un universo donde los límites de la realidad se desvanecen sin estima.
 
Parece que te refieres a nuestros demonios internos aunque tu la individulizas y le das un genero, de todos modos es aterrador enfrentarlos. Asimismo me qudo con la incógnita del nombre, una disculpa y he inerpretado mal tu poema. Mi saludo cordial.
 
Última edición:

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba