Roberto Tavares
Poeta recién llegado
Hay en mis ojos un recuerdo que tiembla
y en el pecho un corazón se apresura
hacia su hermosura que fue Princesa
Bajo la sombra de sus ojos
parece o simula verme
porque sus ojos
los mismos que yacen inmóviles e impenetrables
son, a mi esperanza iguales
que una rosa en mi mano tiembla
Yo no dudo en quererla, la quiero
en mi afán de poseerla, la poseo
saben los caminos de la noche que en ellos no ando
pero en las tardes de verano !Dios mío! !Cómo la deseo!
Inolvidable es su sonrisa
inevitable la mentira que me besa y acaricia
ella vive sin mi, yo no vivo sin ella
con ella mi vida duerme
sin ella mi muerte despierta
Solo susurros murmuran mis labios
pues decir no deben que yo la amo
!que si hablarán...!!que si hablarán...! ella también me amara
Hay en mi mano una rosa que tiemba
y en mi pecho un corazón se apresura
hacia su hermosura que para mi ya es Reina
Ella vive sin mi
yo no vivo sin ella.
y en el pecho un corazón se apresura
hacia su hermosura que fue Princesa
Bajo la sombra de sus ojos
parece o simula verme
porque sus ojos
los mismos que yacen inmóviles e impenetrables
son, a mi esperanza iguales
que una rosa en mi mano tiembla
Yo no dudo en quererla, la quiero
en mi afán de poseerla, la poseo
saben los caminos de la noche que en ellos no ando
pero en las tardes de verano !Dios mío! !Cómo la deseo!
Inolvidable es su sonrisa
inevitable la mentira que me besa y acaricia
ella vive sin mi, yo no vivo sin ella
con ella mi vida duerme
sin ella mi muerte despierta
Solo susurros murmuran mis labios
pues decir no deben que yo la amo
!que si hablarán...!!que si hablarán...! ella también me amara
Hay en mi mano una rosa que tiemba
y en mi pecho un corazón se apresura
hacia su hermosura que para mi ya es Reina
Ella vive sin mi
yo no vivo sin ella.
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