ella tuvo un hijo
al tiempo que a mi se me reproducían los varicoceles
y dejaba otro cuadro, otra novela, otro adios
a medias
así las cartas no superaron mi amnesia
ni su anemia ferropriva
las fotos se nos llenaron de canas
arrugas
y un montón de tejido adiposo.
así fuimos desconociéndonos de a poco
para lograr soportarnos
y fingir que los septiembres dejaban de doler
mientras nos acomodábamos a una realidad
que tenía más de alcohol
que de realidad.
así andamos en este mundo prestado
coincidiendo por culpa de la gravedad
y esa fuerza a un mayor
que es la costumbre
con la certeza de que ella jamás volverá a ser
aquel himen iletrado de 16 años
ni yo el Peter Pan
al que un par de filósofos alemanes
le cagaron la vida.
al tiempo que a mi se me reproducían los varicoceles
y dejaba otro cuadro, otra novela, otro adios
a medias
así las cartas no superaron mi amnesia
ni su anemia ferropriva
las fotos se nos llenaron de canas
arrugas
y un montón de tejido adiposo.
así fuimos desconociéndonos de a poco
para lograr soportarnos
y fingir que los septiembres dejaban de doler
mientras nos acomodábamos a una realidad
que tenía más de alcohol
que de realidad.
así andamos en este mundo prestado
coincidiendo por culpa de la gravedad
y esa fuerza a un mayor
que es la costumbre
con la certeza de que ella jamás volverá a ser
aquel himen iletrado de 16 años
ni yo el Peter Pan
al que un par de filósofos alemanes
le cagaron la vida.
Última edición: