Luis Felipe Ortiz
Poeta recién llegado
Sus ojos son de sol,
sus labios son de miel,
su voz un canto suave
que calma mis angustias.
Sus manos son dos alas blancas
volando sobre mi ansiedad.
Cuando nado en la tristeza
ella me mantiene a flote.
Cuando me ahogo en el desespero
ella es mi tabla de salvación.
Y yo yo soy para ella
el refugio en sus días de tormenta,
la palabra que quiere oír,
el secreto que quiere callar.
En mi castillo ella es la princesa
y en su alma ..
en su alma yo soy el guardián.