Ella dice que la espera es un laberinto recto
y que nadie se atreve a llegar al final,
un salón sin puertas y caras que se van haciendo desconocidas.
La soledad es el vacío de no estar,
agua que sabe que no ayuda a germinar,
luz que llega a los ojos de los que no quieren ver.
Tu poesía proyecta los tres estados del tiempo: el pasado, como una espina que hace sangrar cada vez que se evoca. El futuro: que incierto y a ciegas camina sin rumbo y sin luz por la senda estrecha de lo desconocido, y el presente: melancólico desolado, volviendo los dias en hastío , sumergidos en la desesperanza, sin otra alternativa, cómo única moneda de la que se puede disponer realmente, porque la moneda de ayer ya fué consumida, y la de mañana..., no sabremos si quiera si la vamos a tener en las manos.
Tu poesía, maravillosa, profunda y filosófica merita un gran análisis.
Te aplaudo amigo, admiro tus letras mucho. Un abrazo.