Claridad
Poeta que considera el portal su segunda casa
No es justo que te quedes
en la silla del balcón esperando
a que llegue ella caminando en mi vida
como las personas vivas caminan.
No me busques ya,
pues cada paso de mi existencia se termina
y cuando mires a la calle
y pruebes mi recuerdo en el prisma
en todos los colores de la luz recuérdame
porque en ellos estoy
en la luz de un día,
en la luz de las azucenas.
No te acerques más al camino de las sombras,
porque ese camino es solo mío.
No intentes pasar por las delegadas sábanas oscuras.
Más quédate con mis primaveras
de estas flores de papel
y siente mi perfume de tristeza en el poema
mi recuerdo,
lo que fue de ella.