nesbith
EL MONSTRUO DEL LAGO.
Los pies desnudos
circundan el borde astillado del abismo
desde acá puedo ver
como los picos se abren paso ante la piel
y florecen las gotas ígneas.
Sus labios carnosos se entreabren
para liberar el espeso humo
que flota pesadamente sobre la tarde
con sabor a melancolía,
en tanto
ella escudriña la negrura que le llama
con voz seductora y eterna
"Sólo un paso más
y podré tener tu piel".
Ella no tiene ya ojos para hoy
se le perdieron en un sueño
tampoco tiene cerebro
pues una ráfaga de duda
lo sacudió tan violentamente
que lo hizo estrellarse
contra la pared del miedo...
Su vestido rojo es mecido
suavemente por el viento
su brillante cabello ondula
de nuevo su corazón late
mientras su cuerpo
es acariciado al fin por la negrura.
circundan el borde astillado del abismo
desde acá puedo ver
como los picos se abren paso ante la piel
y florecen las gotas ígneas.
Sus labios carnosos se entreabren
para liberar el espeso humo
que flota pesadamente sobre la tarde
con sabor a melancolía,
en tanto
ella escudriña la negrura que le llama
con voz seductora y eterna
"Sólo un paso más
y podré tener tu piel".
Ella no tiene ya ojos para hoy
se le perdieron en un sueño
tampoco tiene cerebro
pues una ráfaga de duda
lo sacudió tan violentamente
que lo hizo estrellarse
contra la pared del miedo...
Su vestido rojo es mecido
suavemente por el viento
su brillante cabello ondula
de nuevo su corazón late
mientras su cuerpo
es acariciado al fin por la negrura.