Kevin Restrepo
Poeta recién llegado
Espesa niebla que camina y escribe historias
que se tejen en la tenue noche que embruja
los pasajes que recorren magnos y la escoria
como un pincel en lienzo la calle dibuja
la esperanza en la bruma se pierde
y entre sabanas, abrazos y falsos besos
recuerdos agobian y llevan a los excesos
del espejo reflejando la tristeza que desprende
imaginando sus tersas manos tocándome
sus perfectos labios besándome
reafirmando del amor la creencia
y del odio que me causa su ausencia
pues la desdicha incrustada en el brío
y los valores inculcados desde crio
se desvanecieron junto con la angustia
que me ha dejado el corazón frio
La esencia de su ardiente alma
incineran con rudeza y expían mis pecados
abriendo heridas a un poeta desdichado
que siente en carne viva la crueldad del Karma
Veo sus ojos aun mirando la luna
que se ve más hermosa por supuesto
y ese cuerpo perfecto como aquella laguna
donde fluyen y convergen los polos opuestos
entre en razón cuando el gallo cantó
un último sorbo al trago y mi cabeza retumba
el frio de la madrugada a los vivos espantó
se apagó mi corazón y regrese a mi tumba.
que se tejen en la tenue noche que embruja
los pasajes que recorren magnos y la escoria
como un pincel en lienzo la calle dibuja
la esperanza en la bruma se pierde
y entre sabanas, abrazos y falsos besos
recuerdos agobian y llevan a los excesos
del espejo reflejando la tristeza que desprende
imaginando sus tersas manos tocándome
sus perfectos labios besándome
reafirmando del amor la creencia
y del odio que me causa su ausencia
pues la desdicha incrustada en el brío
y los valores inculcados desde crio
se desvanecieron junto con la angustia
que me ha dejado el corazón frio
La esencia de su ardiente alma
incineran con rudeza y expían mis pecados
abriendo heridas a un poeta desdichado
que siente en carne viva la crueldad del Karma
Veo sus ojos aun mirando la luna
que se ve más hermosa por supuesto
y ese cuerpo perfecto como aquella laguna
donde fluyen y convergen los polos opuestos
entre en razón cuando el gallo cantó
un último sorbo al trago y mi cabeza retumba
el frio de la madrugada a los vivos espantó
se apagó mi corazón y regrese a mi tumba.
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