Hierofante.5
Poeta recién llegado
Lleno de calma,
se arrastra un zumbido,
a tus espaldas.
Careces de entender,
este maleficio es una trampa,
de la realidad no queda ni la mitad, solo una copa de cristal en las fauces de Maquiavelo.
Parece tu ciencia oculta,
un juego es el cimiento de tu cuello,
pero yo se que tu propio ego,
se ha de escudriñar en la siguiente puerta,
la oficina del escudo cognitivo.
Al final eres tan frágil como el dogma, tu intelecto te limita a un papel de actor,
que se pierde a si mismo en laberintos de espejos.
La misma naturaleza que has despreciado,
te derrumba y te convierte en la presa,
de tu inminente destino.
De tu mundo no queda nada más,
que una ceniza marchita,
que continua siendo creación de una creación,
hasta no ser nada.
se arrastra un zumbido,
a tus espaldas.
Careces de entender,
este maleficio es una trampa,
de la realidad no queda ni la mitad, solo una copa de cristal en las fauces de Maquiavelo.
Parece tu ciencia oculta,
un juego es el cimiento de tu cuello,
pero yo se que tu propio ego,
se ha de escudriñar en la siguiente puerta,
la oficina del escudo cognitivo.
Al final eres tan frágil como el dogma, tu intelecto te limita a un papel de actor,
que se pierde a si mismo en laberintos de espejos.
La misma naturaleza que has despreciado,
te derrumba y te convierte en la presa,
de tu inminente destino.
De tu mundo no queda nada más,
que una ceniza marchita,
que continua siendo creación de una creación,
hasta no ser nada.