N Neroli Poeta recién llegado 29 de Enero de 2018 #1 Invaden el patio cimbreantes huríes, en invisibles sogas de seda que cuelgan desde el cielo. Sus cuerpos nimbos llevan adosados la quietud del alba, y un suspiro. En el patio de las Doncellas juegan seductoras, y un aroma a azahar las desvanece, dulces y sumisas.
Invaden el patio cimbreantes huríes, en invisibles sogas de seda que cuelgan desde el cielo. Sus cuerpos nimbos llevan adosados la quietud del alba, y un suspiro. En el patio de las Doncellas juegan seductoras, y un aroma a azahar las desvanece, dulces y sumisas.