Ictiandro
Poeta adicto al portal
Sobre la calma de tus párpados dormidos
descansa el beso de un sueño lejano,
luciérnaga dulcificando tus amaneceres,
agua fresca de tus ojos el sol reviviendo.
Animado el verso de tu cuerpo batalla,
candil en llamarada de tus cabellos
recorriendo con una sonrisa sentimientos.
Descubrir la luna que en tu mirada nace
luego de manantial fiero de la agonía
es navegar por facetas de tu esencia,
raíz de alma irrumpiendo poderosa
en cada célula de mi ser que te piensa.
Al margen de mis páginas se dibujan
colores y matices de tu música distante,
tus pies alados revoloteando entre flores,
y te respiro cual polen de tu boca desprendido
desnudando de a poco este acercamiento
aguardándote en el centro de mi cielo.
Jeroglíficos de la magia vivida revelan
fruto del edén que a la par construimos,
devoramos la fruta que somos besando
el suspiro mutuo de nuestros rostros
ocupando el mismo espacio y tiempo.
descansa el beso de un sueño lejano,
luciérnaga dulcificando tus amaneceres,
agua fresca de tus ojos el sol reviviendo.
Animado el verso de tu cuerpo batalla,
candil en llamarada de tus cabellos
recorriendo con una sonrisa sentimientos.
Descubrir la luna que en tu mirada nace
luego de manantial fiero de la agonía
es navegar por facetas de tu esencia,
raíz de alma irrumpiendo poderosa
en cada célula de mi ser que te piensa.
Al margen de mis páginas se dibujan
colores y matices de tu música distante,
tus pies alados revoloteando entre flores,
y te respiro cual polen de tu boca desprendido
desnudando de a poco este acercamiento
aguardándote en el centro de mi cielo.
Jeroglíficos de la magia vivida revelan
fruto del edén que a la par construimos,
devoramos la fruta que somos besando
el suspiro mutuo de nuestros rostros
ocupando el mismo espacio y tiempo.