Jairo Castillo Romerin
Poeta adicto al portal
EN EL ÉBANO DE LA SONRISA
En el ébano de la sonrisa un alce.
En la alcancía del agua un girasol violeta
tiritando ansiosamente
y detrás de sus pétalos
hileras de paraguas que aproximan
alambiques de manos, recolectan
toda el agua del invierno en las canales.
A la espera de un nuevo nombre, de una suerte dócil,
enjaulo tenebrosos climas y un canario,
templo la hamaca para el desconsuelo.
Plácidas florecen jactanciosas tardes
de otros días insurrectos.
Me despido a prisa
-salteador de apriscos con premura-.
Tallo a mano
mi oráculo salvaje.
En el ébano de la sonrisa un alce.
En la alcancía del agua un girasol violeta
tiritando ansiosamente
y detrás de sus pétalos
hileras de paraguas que aproximan
alambiques de manos, recolectan
toda el agua del invierno en las canales.
A la espera de un nuevo nombre, de una suerte dócil,
enjaulo tenebrosos climas y un canario,
templo la hamaca para el desconsuelo.
Plácidas florecen jactanciosas tardes
de otros días insurrectos.
Me despido a prisa
-salteador de apriscos con premura-.
Tallo a mano
mi oráculo salvaje.