Luis Fernando Tejada
Poeta reconocido
Me miro en el espejo y
no me reflejo,
soy sonidos huecos
para el que pretenda
beber mis palabras...
solo logrará herirse.
Mi terca humanidad duplica
una extraña imagen en
donde ha triunfado el silencio,
allí se ama a cuentagotas,
es un jardín marchito
que se ha dejado de lado.
Soy objeto inanimado
que concentra el resumen
de todo lo irreal,
rugido embravecido
de un mar impaciente.
Soy sal que abona
la indiferencia en
la tierra de nadie y
me veo a mi mismo
habitando en ese espejo.
Me erguí un día y
lancé un clamor
que se desplazó
hacia el alba luminosa.
He de regresar a
la memoria perdida
para comprobar
si se necesitan espejos
para poder existir.
no me reflejo,
soy sonidos huecos
para el que pretenda
beber mis palabras...
solo logrará herirse.
Mi terca humanidad duplica
una extraña imagen en
donde ha triunfado el silencio,
allí se ama a cuentagotas,
es un jardín marchito
que se ha dejado de lado.
Soy objeto inanimado
que concentra el resumen
de todo lo irreal,
rugido embravecido
de un mar impaciente.
Soy sal que abona
la indiferencia en
la tierra de nadie y
me veo a mi mismo
habitando en ese espejo.
Me erguí un día y
lancé un clamor
que se desplazó
hacia el alba luminosa.
He de regresar a
la memoria perdida
para comprobar
si se necesitan espejos
para poder existir.
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