En el fondo del abismo fuimos uno,
en el madrigal recorrimos una vida de hortiga,
el camino a un lago escondido y distante,
el sendero a un océano minúsculo e infinito.
Atravesamos la vida saltando el tiempo
en el pantano cruzado de orillas
con los mundos en los bolsillos
como piedras de hielo.
Pero el vacío no fué ácido
en nuestras carnes,
los ruidos invasores
sólo fueron una canción de esperanza.
Recorrimos la eternidad en un segundo
como en un orgasmo puro de los ángeles .
En el fondo fuimos la flor de la conciencia
dirigiéndose hacia el exterminio del cuerpo
pero nada más.
En el fondo fuimos
diminutos seres de amor
o de agua, nose,
en el fondo fuimos impensables.
en el madrigal recorrimos una vida de hortiga,
el camino a un lago escondido y distante,
el sendero a un océano minúsculo e infinito.
Atravesamos la vida saltando el tiempo
en el pantano cruzado de orillas
con los mundos en los bolsillos
como piedras de hielo.
Pero el vacío no fué ácido
en nuestras carnes,
los ruidos invasores
sólo fueron una canción de esperanza.
Recorrimos la eternidad en un segundo
como en un orgasmo puro de los ángeles .
En el fondo fuimos la flor de la conciencia
dirigiéndose hacia el exterminio del cuerpo
pero nada más.
En el fondo fuimos
diminutos seres de amor
o de agua, nose,
en el fondo fuimos impensables.
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