Acaso te extrañe, no puedo saberlo.
Colinas de litio permean mi mente
haciendo su sitio dorado turgente
por cuanto me atañe pasar sin tenerlo.
Paredes tan blancas de atados barrotes
contienen mi brío sujeto en cadenas,
ya sea por frío de nuevas condenas
o por las potrancas de raudos garrotes.
Malditos galenos caídos en barros
no entienden la nada que brota en mi mente,
reportan cascada, ya rota simiente...
ignoran los plenos despegues de carros.
No saben de trazos ni textos antiguos.
Se ciegan en planas de laudos actuales,
recortan las lanas a golpes brutales
con yerros tan crasos así como ambiguos.
Colinas de litio permean mi mente
haciendo su sitio dorado turgente
por cuanto me atañe pasar sin tenerlo.
Paredes tan blancas de atados barrotes
contienen mi brío sujeto en cadenas,
ya sea por frío de nuevas condenas
o por las potrancas de raudos garrotes.
Malditos galenos caídos en barros
no entienden la nada que brota en mi mente,
reportan cascada, ya rota simiente...
ignoran los plenos despegues de carros.
No saben de trazos ni textos antiguos.
Se ciegan en planas de laudos actuales,
recortan las lanas a golpes brutales
con yerros tan crasos así como ambiguos.
::