danie
solo un pensamiento...
Cuantos soles fueron testigos de nuestra unión,
sortilegio o simplemente conjugación astral;
¡tiempos oportunos, aquellos! pero la beldad es exigua
y la parca con su displicencia congelo nuestro lumbral
Sombra escueta de la defunción
asecho tu tenue palpitar y
rebató tu efímera mortalidad.
Sin compadecerse por mi, si percatarse siquiera
de lo abatida que me deja esta impunidad.
¡Memoria apenada embosca mi mente!
Tu fiel reflejo aun vivo esta, entrañable sensación
me aborda frente a la alborada, siento tus manos
rescatándome del mar furioso de la inmensa soledad…
Son solo quimeras de un albor en la tierra de los hados,
mi cordura se esfumo bajo la marchita luna,
la misma que presencio nuestro nupcial;
quiero despertarme de esta congoja,
con la fe que tu ausencia
sea solo un sátira más…
Esta aluenga lasitud se hará mayor un día,
y el ánimo dirá a la entidad que no quiere seguir
remolcando su acopio por la rosácea senda,
por donde marchan los prójimos, alegres de existir...
Abrigarás mi lecho socavando impetuosamente,
mi pernoctado arribo al triste final. Seré paciente
Esperaré que me hayan velado íntegramente...
¡y posteriormente platicaremos por una perpetuidad!
Nos continuaremos amando en el más allá...
sortilegio o simplemente conjugación astral;
¡tiempos oportunos, aquellos! pero la beldad es exigua
y la parca con su displicencia congelo nuestro lumbral
Sombra escueta de la defunción
asecho tu tenue palpitar y
rebató tu efímera mortalidad.
Sin compadecerse por mi, si percatarse siquiera
de lo abatida que me deja esta impunidad.
¡Memoria apenada embosca mi mente!
Tu fiel reflejo aun vivo esta, entrañable sensación
me aborda frente a la alborada, siento tus manos
rescatándome del mar furioso de la inmensa soledad…
Son solo quimeras de un albor en la tierra de los hados,
mi cordura se esfumo bajo la marchita luna,
la misma que presencio nuestro nupcial;
quiero despertarme de esta congoja,
con la fe que tu ausencia
sea solo un sátira más…
Esta aluenga lasitud se hará mayor un día,
y el ánimo dirá a la entidad que no quiere seguir
remolcando su acopio por la rosácea senda,
por donde marchan los prójimos, alegres de existir...
Abrigarás mi lecho socavando impetuosamente,
mi pernoctado arribo al triste final. Seré paciente
Esperaré que me hayan velado íntegramente...
¡y posteriormente platicaremos por una perpetuidad!
Nos continuaremos amando en el más allá...
La inspiración me llega en los peores momentos…
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