Cinarizina
Poeta que considera el portal su segunda casa
Al principio del camino
en el mismo sitio
al que tu ser obstinado
se rehúsa a regresar
no me canso de mirar.
En el día clamo,
en las noches grito
pidiendo al cielo sin cesar
que regreses por este camino
que igual que mi corazón
no se cansa nunca de esperar.
Mis manos están extendidas
las alas abiertas al viento,
ojos y oídos atentos
para bendecir el momento
en que el polvo se levante
al compás de tus pasos
y mi alma vibre
al escuchar tu andar.
Por este camino….
que está en el mismo lugar
esperando estoy eternamente
que tú regreses al hogar.
en el mismo sitio
al que tu ser obstinado
se rehúsa a regresar
no me canso de mirar.
En el día clamo,
en las noches grito
pidiendo al cielo sin cesar
que regreses por este camino
que igual que mi corazón
no se cansa nunca de esperar.
Mis manos están extendidas
las alas abiertas al viento,
ojos y oídos atentos
para bendecir el momento
en que el polvo se levante
al compás de tus pasos
y mi alma vibre
al escuchar tu andar.
Por este camino….
que está en el mismo lugar
esperando estoy eternamente
que tú regreses al hogar.
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