CATINA
Poeta fiel al portal
Sigo envuelta en el torbellino oscuro de mi vida,
que es como un torrente de mil mares negros y enfurecidos
que se eleva tan alto y poderoso
y luego cae de golpe hacia el infinito.
Sigo, con mis penas y poemas,
al final, es todo lo que queda.
Intente construir algo,
que se desvanecía tan claro ante mi vista,
pero como ocurre con los ciegos,
solo vi con los ojos del amor.
Ya se acaba esta vida y no me queda otra,
y me siento como estar en el puente de “Millau”
esquivando el suelo,
decidiendo si saltar o no.
Qué pena,
por qué eras lo que siempre desee.
“No tengo ganas de amar”
y entendí todo,
el desenlace fue el peor.
Cuando pasen más años,
y me siente tranquila en la reposera de mi vida,
acudiré a tu recuerdo y cerrare los ojos,
diré que fuiste un amor inolvidable,
pero que nos conocimos demasiado tarde.
Y tantos,
en ese mismo momento,
estarán como yo,
recordando a quien no era.
Y tantos,
en ese mismo momento,
estarán como tú,
desvaneciéndose en el tiempo.
Un sobresalto me interrumpe,
¿Mamá porque siempre escribes cosas tristes?
y respondo,
no es mi culpa hija,
es culpa del amor,
que decidió a saltar…
que es como un torrente de mil mares negros y enfurecidos
que se eleva tan alto y poderoso
y luego cae de golpe hacia el infinito.
Sigo, con mis penas y poemas,
al final, es todo lo que queda.
Intente construir algo,
que se desvanecía tan claro ante mi vista,
pero como ocurre con los ciegos,
solo vi con los ojos del amor.
Ya se acaba esta vida y no me queda otra,
y me siento como estar en el puente de “Millau”
esquivando el suelo,
decidiendo si saltar o no.
Qué pena,
por qué eras lo que siempre desee.
“No tengo ganas de amar”
y entendí todo,
el desenlace fue el peor.
Cuando pasen más años,
y me siente tranquila en la reposera de mi vida,
acudiré a tu recuerdo y cerrare los ojos,
diré que fuiste un amor inolvidable,
pero que nos conocimos demasiado tarde.
Y tantos,
en ese mismo momento,
estarán como yo,
recordando a quien no era.
Y tantos,
en ese mismo momento,
estarán como tú,
desvaneciéndose en el tiempo.
Un sobresalto me interrumpe,
¿Mamá porque siempre escribes cosas tristes?
y respondo,
no es mi culpa hija,
es culpa del amor,
que decidió a saltar…