isaac newton
Poeta que considera el portal su segunda casa
Envisten las puertas también los helechos y la
virgen moja sus sabanas para tomar del agua
tan infortunio pasajero, que dios ha nombrado
por balastro y define el arte como el ultimo que lo crea.
Y si bien sabemos que el roble dobla un invernadero,
que siendo mi cara de ángel veremos la angustia que este
toma; sabemos que la luz dobla los ríos o queriéndolos
asesinar viendo mi cuerpo en una aguja tomo el dedo por angustia.
Que rio y que mojo, mas no hay fresno que no vuelva
vacío en los ojos de la querida y bien fama, que para
ellos yo elijo un violín que baje del techo, que ríe y que moja
hacia un manto libidinoso del campo y la lencería de viento.
Musgo reacio de dos pétalos, volumen incestuoso de dogma
particular, a ellos viste como laureles hechos a la medida,
para un farol próximo a desvanecerse en sutiles épocas,
en sutil suero de manchas de sol o ruidos de arena.
Solo observa como es sabido el aroma neutral de tan poca
fiera, que viéndola mojada por féretros e impulsos, tu
tomas la calma, la haces pasión y color enviándola al infierno
de tan dulce color que es la estigma prolija de árboles de menta.
virgen moja sus sabanas para tomar del agua
tan infortunio pasajero, que dios ha nombrado
por balastro y define el arte como el ultimo que lo crea.
Y si bien sabemos que el roble dobla un invernadero,
que siendo mi cara de ángel veremos la angustia que este
toma; sabemos que la luz dobla los ríos o queriéndolos
asesinar viendo mi cuerpo en una aguja tomo el dedo por angustia.
Que rio y que mojo, mas no hay fresno que no vuelva
vacío en los ojos de la querida y bien fama, que para
ellos yo elijo un violín que baje del techo, que ríe y que moja
hacia un manto libidinoso del campo y la lencería de viento.
Musgo reacio de dos pétalos, volumen incestuoso de dogma
particular, a ellos viste como laureles hechos a la medida,
para un farol próximo a desvanecerse en sutiles épocas,
en sutil suero de manchas de sol o ruidos de arena.
Solo observa como es sabido el aroma neutral de tan poca
fiera, que viéndola mojada por féretros e impulsos, tu
tomas la calma, la haces pasión y color enviándola al infierno
de tan dulce color que es la estigma prolija de árboles de menta.