RAUL CONTRERAS
Poeta recién llegado
Yacen en la herrumbre de fríos hierros
acotados por las sombras y el silencio.
Avanza el día y cuan negro es este dolor
que atenaza y desgarra los sentidos.
Cuan larga la agonía, cuan triste la tristeza.
El llanto cura el alma, el sueño al pensamiento.
Más, a este cruento dolor nada ni nadie
lo apacigua.
Quién pudiera pudiera librar de sombras el camino
y llenar de sonrisas el silencio.
Quién pudiera encender un cirio en cada esquina
y grabar un nombre en cada sombra.
acotados por las sombras y el silencio.
Avanza el día y cuan negro es este dolor
que atenaza y desgarra los sentidos.
Cuan larga la agonía, cuan triste la tristeza.
El llanto cura el alma, el sueño al pensamiento.
Más, a este cruento dolor nada ni nadie
lo apacigua.
Quién pudiera pudiera librar de sombras el camino
y llenar de sonrisas el silencio.
Quién pudiera encender un cirio en cada esquina
y grabar un nombre en cada sombra.