sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
En los siglos frotaban las manos
en el viento los besos volaban
y en los cielos se preguntaban los sueños
¿Y dónde estaba la muerte?
en las cadenas de los rosarios
en el epicentro del mundo
donde los mortales no podían llegar
y las tinieblas se capturaban
y se volvían locas
las llamas eran incendiarias
y la noches eran eternas
pero algo pudo con ello
y era el secreto de los ángeles
llamados abrir a la fuente eterna
esa que luchaba entre la luz de los besos
los cuales eran la voz para derramar al tiempo.
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