sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
En la apuesta por la fantasía
el alma se reabre entre un conjunto de sueños
que abren sus manos para divulgar el beso hacia el horizonte
desnudo el cuerpo en el tiempo
el beso se curva hacia la mirada
el tiempo se hace gancho en el soplido de una vela
el beso se acuesta con el cielo que cae por las escaleras
el anonimato de un perfume
se queda en el beso que lo aromatiza
hasta hacer sangrar tu boca
desangrada en la mía.