Orfelunio
Poeta veterano en el portal
En la desierta muerte, muerto...
Toda una vida reservada para presenciar la llegada de la muerte. La nube infinita, de infinitos sucesos, se diluye en oscuros pasillos donde encuentra al destino posible. Incapaz de verse así misma se nos muestra en ajenos pacientes. De esperanza viste al enfermo que no sabe qué sastre desteje. Estado, sin estar completo, suceso, sin pasar del todo; lo mismo que el recuerdo es ojo, exacto como el miedo es reto; igual que despertar y ciego, voluble y transparente, jilguero de invisible vuelo. Ventana que se queda en suerte abierta esperando un cielo, de azules e infinitas luces y rostros que no rozan vientos. Capricho de volver a ser el alma de lo conquistado, deseo de llegar al gen, escucha del oído enfermo, que cruje algodón y miel y zumba cuando es zumbado... Mojando al agua, quemando al fuego, la dura piedra, el raudo aliento; sobre la tierra espacio y tiempo, noche tiniebla en viva vida, y en la desierta muerte, muerto...
Toda una vida reservada para presenciar la llegada de la muerte. La nube infinita, de infinitos sucesos, se diluye en oscuros pasillos donde encuentra al destino posible. Incapaz de verse así misma se nos muestra en ajenos pacientes. De esperanza viste al enfermo que no sabe qué sastre desteje. Estado, sin estar completo, suceso, sin pasar del todo; lo mismo que el recuerdo es ojo, exacto como el miedo es reto; igual que despertar y ciego, voluble y transparente, jilguero de invisible vuelo. Ventana que se queda en suerte abierta esperando un cielo, de azules e infinitas luces y rostros que no rozan vientos. Capricho de volver a ser el alma de lo conquistado, deseo de llegar al gen, escucha del oído enfermo, que cruje algodón y miel y zumba cuando es zumbado... Mojando al agua, quemando al fuego, la dura piedra, el raudo aliento; sobre la tierra espacio y tiempo, noche tiniebla en viva vida, y en la desierta muerte, muerto...