Caminar en la cuerda floja
y luego, caer en el olvido,
como fragmentos de la vida,
dispersos en la ciudad;
en la humedad de un recuerdo
quedó mi rostro plasmado
penetrando por el tiempo,
desempolvando el pasado.
Un fantasma que navega
en las aguas de tu vientre
se va colando en tus sueños
dispersos como la espuma;
se queda un poco de muerte
en cada rincón del hogar
vagando como el silencio
en lo profundo del mar.
Se queda la soledad
en el néctar de tu piel,
en el olor embriagante,
delirante de tus senos;
ansiando un poco de amor
quedó tu cuerpo atrapado
en el filo de la vida,
en la sombra de los años.
Se queda un beso dormido
a la conquista del alma
caminando por las calles
sin destinos, ni salidas;
sólo un eterno silencio
de un pasado que se fue
alumbra el largo camino
donde se plasman tus pies.
Intangible como el aire,
la fragilidad del amor
se derrama por tus sueños
entre dos cuerpos desnudos;
tus manos no pueden sentirme
soy una mancha vacía
que va cubriendo ciudades,
con ilusiones marchitas.
Se queda una huella en ti
luchando contra el olvido
es sólo un juego de azar
que acompaña las noches solas;
soy una imagen difusa
que se gasta lentamente,
que seduce tus deseos
en el umbral de tu mente.
y luego, caer en el olvido,
como fragmentos de la vida,
dispersos en la ciudad;
en la humedad de un recuerdo
quedó mi rostro plasmado
penetrando por el tiempo,
desempolvando el pasado.
Un fantasma que navega
en las aguas de tu vientre
se va colando en tus sueños
dispersos como la espuma;
se queda un poco de muerte
en cada rincón del hogar
vagando como el silencio
en lo profundo del mar.
Se queda la soledad
en el néctar de tu piel,
en el olor embriagante,
delirante de tus senos;
ansiando un poco de amor
quedó tu cuerpo atrapado
en el filo de la vida,
en la sombra de los años.
Se queda un beso dormido
a la conquista del alma
caminando por las calles
sin destinos, ni salidas;
sólo un eterno silencio
de un pasado que se fue
alumbra el largo camino
donde se plasman tus pies.
Intangible como el aire,
la fragilidad del amor
se derrama por tus sueños
entre dos cuerpos desnudos;
tus manos no pueden sentirme
soy una mancha vacía
que va cubriendo ciudades,
con ilusiones marchitas.
Se queda una huella en ti
luchando contra el olvido
es sólo un juego de azar
que acompaña las noches solas;
soy una imagen difusa
que se gasta lentamente,
que seduce tus deseos
en el umbral de tu mente.